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... y la Verdad os hará Libres  (Juan 8:32)

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DICE LA BIBLIA:

« Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él... »
Apóstol Pablo
(Col 2:8-10a)

Martín Lutero
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« Por ende también yo, siguiendo el hermosísimo ejemplo de los laicos teólogos, hago una muy larga, ancha y profunda distinción entre la iglesia [feligresía] romana y la curia romana...

... sepan que están muy equivocados al tildarme de enemigo de la iglesia romana. No soy su enemigo sino que le profeso el más puro amor, así como también a la iglesia cristiana entera. Además, sé muy bien que algún día habré de morir, y cuando venga nuestro Señor Jesucristo tendré que rendir cuentas acerca de la verdad, si la callé o la publiqué, y en general tendré que dar cuenta acerca del talento que se me confió, ¡y pobre de mi si me llegase a juzgar por haberlo escondido! (Mt. 25:26-30). Enfurézcase quien quiera, con tal de que yo no sea hallado culpable de haber guardado un impío silencio; pues soy plenamente consciente de ser un deudor de la palabra divina, por grande que sea mi indignidad. Nunca se ha podido discutir en serio el verbo divino sin ocasionar peligro y derramamiento de sangre. Pero así como el Verbo murió en bien nuestro, así exige que también nosotros muramos por él al confesarlo. El siervo no es mayor que su señor. "Si a mi me han perseguido" -dice Cristo- "también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra". (Jn. 15:20) »

(Comentario de la Carta a los Gàlatas - Introducción, año 1519)






















Destrucción total de la neo herejía del catolicismo romano: la "muerte" de Dios, a la luz de las sagradas escrituras y la patrística.




Por: Carlos Y. Fuentes

Durante un breve tiempo, en internet había surgido la nueva tendencia en el año 2019 sobre un nuevo debate entre católicos romanos y cristianos evangélicos, sobre la muerte de Dios; los católicos (en su mayoría pero no todos) alegaron que Dios había muerto y que eso involucraba tanto su naturaleza humana como su divinidad, mientras que los evangélicos alegaban que lo único que murió, fue la carne, el cuerpo, la humanidad o en otras palabras, murió la naturaleza humana de Cristo, pero su naturaleza divina permaneció intacta ante la muerte.

¿Cómo surgió esta tendencia? ¿Cómo nació este curioso debate? ¿Cuál fue el origen de estas controversias que se ha vuelto viral? Bueno, todo surge de un debate que sostuvo el pastor Manuel Solís con un joven católico laico llamado Gibran Gonzales de la cual tiene un canal en Youtube llamado “Testudo”; el debate se trataba sobra la maternidad de María, es decir, el tema fue sobra la “madre de Dios”; El pastor Solís quería probarle que María solo fue madre de Jesús (Dios) en su humanidad o cuerpo de carne, pero que no lo fue en su divinidad y por lo tanto, el titulo “madre de Dios” para referirse a la divinidad de Cristo se vuelve en un titulo incorrecto; ¿Cómo lograría el pastor probar esto? Bueno, preguntando si Dios murió por tres días, obviamente Gibran tendría que decir que solo murió el cuerpo o la naturaleza humana de Cristo pero la naturaleza divina, permaneció viva, para luego ir a los infiernos según el credo de los apóstoles:

“fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos” (Credo de los apóstoles) 

Obviamente, si la divinidad de Cristo permaneció viva, el pastor se daría la oportunidad de decirle a Gibran, que de la misma manera, María fue madre de esa naturaleza humana de Cristo, no de su divinidad, pero al parecer Gibran se dio cuenta de lo que podía llevar su respuesta antes las preguntas de pastor, y prefirió aceptar la idea que Dios murió tanto en su naturaleza humana como en su naturaleza divina, pondré esa parte del dialogo.

Pastor Manuel Solís: Eh, ¿tiene Dios o Jesús dos naturalezas? ¿Sí o no?
Gibran Gonzales: Claro, tiene la naturaleza divina y la naturaleza humana.
Pastor Manuel Solís: Ok, mi pregunta entonces ¿Dios murió por tres días?
Gibran Gonzales: A si es.
Pastor Manuel Solís: ¿Dios murió? (Sorprendido)  
Gibran Gonzales: A si es.

Estalla la polémica, de repente el nuevo tema que inundo el internet en el campo de debates entre católicos y evangélicos se trataba si Dios murió en sus naturaleza humana y divina o solamente la naturaleza humana, obviamente hasta en Youtube se volvió tema de debate, la biblia es clara, Jesús murió en la carne.

“Porque también Cristo padeció una vez por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 Pedro 3:18)
Claramente, Jesús solo murió en su carne, es decir, lo que murió fue su naturaleza humana, no la naturaleza divina, esto se aplica así, ya que Dios mismo en su palabra nos dice que es inmortal, es decir, no puede morir:

Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, a Él sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. (1 Timoteo 1:17)

Los católicos arrojan citas a su “favor” textos bíblicos que hablan sobre la muerte de Jesús, sin embargo eso no refuta el argumento de los evangélicos, pues sabemos que lo que murió en Cristo fue su carne, por lo tanto, los apóstoles a aludir sobre la muerte de Cristo, ellos lo hacen señalando su condición humana y jamás en un sentido que la divinidad de Cristo también sufrió la muerte.

Sin embargo cabe preguntarse ¿los padres de la iglesia enseñaron que murió la divinidad o naturaleza divina de Cristo juntamente con su naturaleza humana? ¿O simplemente murió su naturaleza humana, es decir, su cuerpo de carne?  Hoy quiero mostrarle a usted querido lector, un repaso por el área patrística con respecto a este tema.

Tertuliano (160-220) combatió las herejías del docetismo, esta herejía enseñaba que Jesús no tenía un cuerpo de carne, que aparentaba tener uno, que siempre fue espíritu, Tertuliano en sus obras contra Marcion suprime esta herejía en una serie de refutaciones, como no podía hacer falta, hace mención sobre el sufrimiento y muerte de Jesús, quien según Tertuliano, lo sufrió en su cuerpo de carne, el escribe:

“La muerte de Cristo, en la que se encuentra todo el peso y el fruto del nombre cristiano , se niega, aunque el apóstol lo afirma tan expresamente como indudablemente real, por lo que es el fundamento mismo del evangelio, de nuestra salvación y de su propia predicación. Te he entregado antes de todas las cosas, dice él, cómo Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado y que resucitó al tercer día. Además, si su carne es negada, ¿cómo debe afirmarse su muerte? ¿Porque la muerte es el sufrimiento propio de la carne, que regresa a la tierra de la muerte de la cual fue tomada, según la ley de su Hacedor?” (Contra Marcion; libro III, VIII)

En cuanto a la crucifixión, muerte y resurrección de Cristo, Tertuliano aclara que todo esto fue en su cuerpo humano con todas las propiedades de un cuerpo meramente humano.

“El Hijo de Dios fue crucificado; No me avergüenzo porque los hombres tienen que avergonzarse de ello. Y el Hijo de Dios murió; Por todos los medios hay que creerlo, porque es absurdo. Y fue sepultado, y resucitó; El hecho es cierto, porque es imposible. Pero, ¿cómo será todo esto verdadero en Él, si Él mismo no fue verdadero? ¿Si realmente no tuviera en sí mismo lo que podría ser crucificado, morir, ser enterrado y resucitar? Me refiero a esta carne llena de sangre, formada por huesos, entretejida con nervios, entrelazada con venas, una carne que sabía cómo nacer y cómo morir, humana sin duda, como nacida de un ser humano. Por lo tanto, será mortal en Cristo, porque Cristo es hombre y el Hijo del hombre. Si no, ¿por qué es Cristo el hombre y el Hijo del hombre, si él no tiene nada del hombre?, y nada del hombre?” (Sobre la carne de Cristo; cap. V)

Orígenes de Alejandría (184-253) considerado como padre de la iglesia, teólogo, exegeta y uno de los tres pilares de la doctrina católica, fue el primero en trata de manera explícita el asunto sobre la muerte de Jesús, lo hizo en respuesta contra el pagano Celso, quien hizo unos escritos burlándose de Cristo y de los cristianos, uno de sus argumentos fue decir que Jesús había muerto en su divinidad, obviamente Orígenes no se queda de brazo cruzados, el declara que lo que murió fue Jesús hombre, pero que en realidad en sí, no murió en su divinidad, Orígenes todavía dice que no encontraremos a ningún cristiano, por sencillo que sea, y por muy poco versado en estudios críticos, quien diría que el que murió fue la verdad, la vida, el camino, el pan vivo que bajó del cielo, la resurrección refiriéndose a Cristo en su divinidad, todavía sube de niveles y afirma, No hay nadie entre los cristianos  tan estúpido como para afirmar que la Vida murió, la Resurrección murió refiriéndose nuevamente a la divinidad de Cristo, Orígenes escribe:

“Pero además, las profecías que él introduce en su argumento son muy diferentes de lo que los profetas en realidad predijeron de Jesucristo. Porque las profecías no predicen que Dios será crucificado, cuando dicen de Él quien debería sufrir, lo vimos, y Él no tuvo ninguna forma o hermosura; pero su forma fue deshonrada y desfigurada más que los hijos de los hombres; Era un hombre de dolores, y estaba familiarizado con el dolor. Observa, entonces, cuán claramente dicen que fue un hombre el que debería soportar estos sufrimientos humanos. Y el mismo Jesús, que sabía perfectamente que el que debía morir debe ser un hombre, dijo a sus acusadores: Pero ahora buscan matarme, un hombre que les ha hablado la verdad que oí de Dios. Y si en ese hombre, como apareció entre los hombres, había algo divino, a saber, el Hijo unigénito de Dios, el primogénito de toda la creación, uno que dijo de Sí mismo, yo soy la verdad, yo soy la vida, yo soy la puerta, yo soy el camino, yo soy el pan vivo que bajó del cielo, de este Ser y su naturaleza debemos juzgar y razonar de una manera muy diferente a la que juzgamos del hombre que fue visto en Jesucristo. . En consecuencia, no encontrará a ningún cristiano, por sencillo que sea, y por muy poco versado en estudios críticos, quien diría que el que murió fue la verdad, la vida, el camino, el pan vivo que bajó del cielo, la resurrección. ; Porque fue Él quien se nos apareció en la forma del hombre Jesús, quien nos enseñó, diciendo: Yo soy la resurrección. No hay nadie entre nosotros, digo, tan estúpido como para afirmar que la Vida murió, la Resurrección murió. La suposición de Celso tendría algún fundamento si dijéramos que los profetas habían predicho que la muerte vendría sobre Dios el Verbo, la Verdad, la Vida, la Resurrección o cualquier otro nombre que sea asumido por el Hijo de Dios.” (Contra Celso, libro VII, capitulo 16)

Metodio de Olimpia (260-312) fue un obispo de Olimpia, Después de haber sido desterrado a Calcidia por las intrigas de los arrianos, sufrió el martirio; combatió contra las doctrinas de Orígenes, pero al parecer en algunos puntos concordó con él, fue sobre la muerte y sufrimiento de Cristo, Metodio creía que Cristo sufrió en su carne, que los sufrimiento no lo lastimaron aludiendo su divinidad, y que su carne fue crucificada para sacar su inmortalidad, Metodio nos aporta lo siguiente:

“Porque la Palabra sufrió, estando en la carne puesta en la cruz , para que Él pudiera llevar al hombre, que había sido engañado por error , a Su majestad suprema y divina, restaurándolo a la vida divina de la cual se había alejado (…) Porque ni la Pasión lo derribó de Su ecuanimidad, ni la muerte lo lastimó, pero Él estaba en el pasable permaneciendo impasible, y en el mortal permaneciendo inmortal , abarcando todo lo que el aire, y este estado intermedio, y el cielo superior contenían. , y atentando lo mortal a la divinidad inmortal. La muerte fue vencida por completo; La carne siendo crucificada para sacar su inmortalidad.” (Fragmento 3 de la homilía en la cruz y la pasión de Cristo)

Efrén de Siria (306-373) también conocido como Efraín de Nísibe o Nisibi,fue un diácono, escritor, músico, santo, Padre de la Iglesia y Doctor de la Iglesia sirio del siglo IV. Ya en su tiempo fue conocido como “el Místico”, con el apelativo de “El arpa del Espíritu”. Sostiene una perspectiva bastante curiosa, el afirma que la muerte había matado el cuerpo de Cristo, Pero que su divinidad se ocultó en la virilidad de la muerte y luchó contra ella. Destaca que la muerte mató la vida natural de Cristo, pero que la vida sobrenatural (es decir, su divinidad) mató la muerte, veamos su afirmación:

“Porque en esa misma cosa por la cual la muerte lo había matado (es decir, el cuerpo), en eso como armadura arrancó la victoria sobre la muerte. Pero la Divinidad se ocultó en la virilidad y luchó contra la Muerte, la Muerte mató y fue asesinada. La muerte mató a la vida natural; y la vida sobrenatural lo mató.” (Homilía sobre Nuestro Señor, 3)
Atanasio de Alejandría (296-373) sostuvo la misma perspectiva de Efrén de Siria solo que combatió de manera explícita la idea que Jesús sufrió la muerte al igual que Orígenes, Atanasio afirma que Jesús tomó un cuerpo para poder morir en el lugar de todos, pero que Jesús no sufrió la muerte ya que eso sería imposible siendo inmortal e hijo del padre, el escribió en contra de los arrianos esta declaraciones, dijo esto:

“La palabra sabía que la muerte era la única forma en que la humanidad podía salvarse de la corrupción, y sin embargo, era imposible que el verbo sufriera la muerte, siendo inmortal e Hijo del Padre. Por lo tanto, tomó un cuerpo capaz de morir, de modo que este cuerpo, estando unido a la palabra que está por encima de todo, podría ser digno de morir en el lugar de todos, y podría, al estar habitado por esa palabra, permanecer incorruptible, deteniéndose nuestra propia corruptibilidad desde entonces por la gracia de la resurrección. Al ofrecer este cuerpo a muerte, como un sacrificio puro, instantáneamente arrebató la muerte a todos los demás.” (Sobre la encarnación de la palabra; IX. 1)

Rufino de Alquilea (345-411) fue menos explicito, sin embargo estaba consciente sobre lo alarmante que es hablar sobre la muerte del eterno con Dios el Padre, el fue engendrado de la sustancia del Padre, y es uno con Dios el Padre, en el dominio, la majestad y la eternidad, es decir; Jesús. Rufino aclara que la muerte de Jesús fue en la carne, y que el poder de la muerte se apoderó del cuerpo de Jesús en la muerte, no siendo consciente del anzuelo de la Divinidad que contenía Cristo, aludiendo que la muerte fue inmune a la divinidad de Cristo, que sufrió en la carne, pero su naturaleza divina a través de la carne descendió a la muerte, con este punto, podemos observar que no necesariamente la naturaleza divina tendría que morir para bajar a la muerte, solo bastó con la muerte de su carne. Rufino lo explica de esta forma:

“Pero tal vez alguien está alarmado por nosotros escuchar el discurso de la muerte de aquel de quien, poco tiempo ya que, dijimos que Él es eterno con Dios el Padre , y que Él fue engendrado de la sustancia del Padre, y es uno con Dios el Padre , en el dominio, la majestad y la eternidad . Pero no te alarmes, oh fiel oyente. En seguida lo verás de cuya muerte oigas una vez más inmortal; porque la muerte a la que se somete está a punto de echar a perder la muerte. Porque el objeto de ese misterio de la Encarnación que acabamos de exponer es que la virtud divina del Hijo de Dios, como si se tratara de un gancho oculto bajo la forma y la forma de la carne humana (como él, como dice el apóstol Pablo , que se encuentra de moda como hombre ), podría atraer al Príncipe de este mundo a un conflicto, a quien le ofrece Su la carne como un cebo, su divinidad por debajo podría atraparlo y sostenerlo con su anzuelo, a través del derramamiento de su sangre inmaculada (…) Como, por lo tanto, si un pez se apodera de un anzuelo cebado, no solo no quita el anzuelo del cebo, sino que se extrae del agua para que sea alimento para otros, de modo que Quien tuvo el poder de la muerte se apoderó del cuerpo de Jesús en la muerte, no siendo consciente del anzuelo de la Divinidad que contenía (…) Sin la pérdida o el menosprecio de su naturaleza divina, Cristo sufre en la carne, pero su naturaleza divina a través de la carne descendió a la muerte, para que por la flaqueza de la carne pueda efectuar la salvación ; no para que Él pueda ser detenido por la muerte de acuerdo con la ley de la mortalidad, sino para que Él mismo, en su resurrección, pueda abrir las puertas de la muerte.” (Comentario sobre el credo de los apóstoles, 16 y 17)

Agustín de Hipona (354-430) también, hizo argumentos explícitos que Jesús no sufrió la muerte en su divinidad, sino que fue solamente en su naturaleza humana, lo hizo en respuesta de los argumentos de los arrianos, Agustín fue muy claro, la siguiente cita no necesita de muchas explicaciones:

“también se dice que el Hijo de Dios fue crucificado y sepultado, aunque no padeció esto en la divinidad, por la que el Unigénito es coeterno al Padre, sino en la debilidad de la naturaleza humana. (Replica al sermón de los arrianos, VIII)

Agustín afirma que la divinidad de Cristo no sufrió de la pasión (muerte) él lo declara:

"así también en su muerte la divinidad no sufrió pasión ni abandono, sólo se dio la separación de su carne" (Replica al sermón de los arrianos IX.7)

Vuelve a confirmar sus mismas palabras en sus tratados sobre Juan, Agustín dice lo siguiente:

“Por cierto, no moría aquello mediante lo que María había sido hecha, sino que moría lo que había sido hecho a partir de ella; no moría la eternidad de la divinidad, sino que moría la debilidad de la carne” (Tratado sobre Juan 8:9)

El testimonio que mas ocasione sorpresa es aquella que proviene de un obispo de Roma, por lo tanto es un supuesto papa. El testimonio de Leo I el Magno (390-461) es muy importante pues durante su pontificado se celebró, en 451, el Concilio de Calcedonia que proclamó la divinidad y la humanidad de Cristo, por tanto, siendo participante de dicho concilio ecuménico, su testimonio tiene mucho valor, Leo I el Magno sostiene la misma postura de Agustín, que Jesús en su divinidad no sufrió la muerte, solo fue en la naturaleza divina, confirmando son su testimonio la misma postura del Pastor Manuel Solís, veamos lo que escribió Leo I el Magno con respecto a este asunto, el dijo:

“Y nuevamente, se dice que el Hijo de Dios fue crucificado y enterrado, aunque no fue en realidad en Su Divinidad por lo que el Unigénito es co-eterno y de acuerdo con el Padre, sino en Su naturaleza humana débil que sufrió estos cosas.” (Carta 28. V)

 La cita es clara que no necesita de muchas explicaciones.

Para finalizar con testimonios patrísticos, pondré el testimonio de Juan Damasceno (676-749) fue un teólogo y escritor sirio y reconocido como doctor de la Iglesia. Sostenía que la divinidad de Cristo no padeció las pasiones o sufrimientos de la cruz, el escribió:

“Por lo tanto, se dice que el Señor de Gloria fue crucificado, aunque Su naturaleza divina nunca soportó la Cruz” (Exposición de la doctrina ortodoxa, libro III, capitulo 3)

Juan Damasceno sostiene la misma postura de Agustín y el papa Leo I el Magno, alegando que en la cruz solo colgaba la carne de Cristo, no su divinidad, que sufrió en la carne, es decir, su naturaleza humana; pero que su divinidad quedo intacto.

“Cristo entonces, ya que está en dos naturalezas, sufrió y fue crucificado en la naturaleza que estaba sujeta a la pasión. Porque fue en la carne y no en su divinidad que colgó en la cruz. De lo contrario, que nos respondan, cuando preguntamos si murieron dos naturalezas. No, lo diremos. Y así, dos naturalezas. No fueron crucificados, pero Cristo fue engendrado, es decir, la Palabra divina que se hizo hombre fue engendrada en la carne, fue crucificada en la carne, sufrida en la carne, mientras que Su divinidad continuó siendo impasible” (Exposición de la doctrina ortodoxa, libro IV, capitulo 7)

 La cita es clara, lo que fue crucificado y que padeció la muerte fue la naturaleza humana de Cristo, no su divinidad.
Conclusión:
Después de este viaje histórico podemos concluir dos cosas.
1.     A lo largo y ancho de la historia, los padres de la iglesia sostuvieron que la naturaleza humana de Cristo fue la que murió, no su naturaleza divina.
2.    Que los argumentos de Gibran son errados, en incluso heréticos, y que la postura del pastor Manuel Solís es correcta.
Bendiciones.


Libro: Canon bíblico del Antiguo Testamento, desde Jesús y sus apóstoles hasta la reforma protestante



En este libro encontraras un muy buen arsenal de citas patrísticas a favor del canon hebreo, el mismo canon bíblico que tiene actualmente las biblias protestantes, a lo largo de los años.


 ha surgido un debate entre católicos romanos y cristianos evangélicos.


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 El tema es sobre los libros apócrifos o llamado deuterocanonicos, las biblias protestantes no admiten esos libros y los ponen en la una calidad inferior a los 39 libros que tienen las biblias protestantes que son los mismos que tiene el canon hebreo
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los católicos romanos alegan seguir el canon fijado en los concilios de Roma, Hipona, Cartago, Florencia y Trento, sin embargo, la decisión definitiva sobre asuntos del canon fue llevado en Trento, lo que significa que el tema sobre el canon bíblico fue dejado en constante debate en la alta y baja edad media

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 En este libro usted podrá aprender, como, aun antes de la reforma protestante, la inmensa mayoría de teólogos católicos, aceptaban como canónicos, solo los libros contenidos en el canon hebreo, aprenderá también sobre cómo responder a los falsos argumentos de los papistas, argumentos sobre el “canon de Alejandría”, “concilio de Jamnia” o los “rollos del mar muerto”, un excelente libro con el mejor arsenal de citas patrísticas y teológicas históricas de la baja y alta edad media y también de la edad moderna a favor del canon hebreo. 




Dale un vistazo a algunas paginas del libro








DALE UN VISTAZO AL VÍDEO OFICIAL DE NUESTRO LIBRO








Este libro también contiene el testimonio de los líderes ortodoxos que se pusieron favor del canon hebreo o el canon protestante de 39 libros, donde ellos confirman lo expuesto en este libro, también aprenderá la evolución del canon católico romano en lo largo y ancho de la historia. En este libro aprenderá estos y muchos otros temas relacionados con el canon bíblico del Antiguo Testamento.


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CONTENIDO DEL LIBRO




Unidad 1: El Canon del Antiguo Testamento: Desde Jesús y sus apóstoles hasta San Jerónimo. (Páginas 7 a 39)




01. Canon del A.T entre católicos y protestantes.
7
02.Jesús de Nazaret (siglo I)
9
03.Pablo de Tarso (5 o 10- 58 o 67)
11
04.Josefo Flavio (37-100)
14
05.Melitón de Sardes  (¿-180)
15
06.Orígenes de Alejandría (184-253)
17
07.Teófilo de Antioquia (120-180)
20
08.Julio Africano (160-240)
09.Victorino de Petovio (250-303)
22
23
10.Eusebio de Cesarea (265-339)
23
11.Atanasio de Alejandría (295-373)
25
12.Hilario de Poitiers (300-368)
28
13.Apolinario de Laodicea (310-390)
29
14.Epifanio de Salamina (310-403)
30
15.Cirilo de Jerusalén (315-386)
32
16.Basilio el grande (329-379)
34
17.Gregorio Nacianceno (329-389) (30)
35
18. Agustín de Hipona (354-430)
37




Unidad 2: El canon del Antiguo Testamento: Desde San Jerónimo hasta la reforma. (Paginas 40 al 70)



01.San Jerónimo (347-420)
40
02.Rufino de Alquilea (345-411)
43
03.Juan Damasceno (676-749)
44
04.Cardenal Tomas Cayetano (1469-1534)
45
05.Glosa Ordinaria (Siglo XII)
45
06.Anastasio de Antioquía  (Siglo V)
48
07.Cesáreo de Arles (470-542)
48
08.Primasio de Hadrumetum (¿-560)
49
09.Papa Gregorio el Grande (obispo desde 590-604)
49
10.Apringio de Beja (¿-540)
50
11.Beda el venerable (672-735)
50
12.Nicéforo I de Constantinopla (758-828) (44)
50
13.Agobardo de Lyon (779-840)
51
14.Alcuino de York (735-804)
51
15.Walafrido Strabo (808-849)
51
16.Haymo de Halberstadt (¿-853)
52
17.Ambrosio de Autpert (730-784)
52
18.Hugo de San Víctor (1096-1141)
53
19.Ricardo de San Víctor (1110-1173)
54
20.Juan Zonaras (1074-1130)
54
21.Teodoro IV de Antioquia (1140-1199
55
22.Juan de Salisbury (1120-1180)
55
23.Pierre de Celle (1115-1183)
56
24.Ruperto de Deutz (1075-1129)
56
25.Honorio de Autum (1080-1154)
57
26.Pedro Comestor (1100-1178)
57
27.Pedro el venerable (1092-1156)
59
28.Adam Scott (1140-1212)
59
29.Los valdenses (Siglo XII)
60
30.Hugo de San Cher (Hugo Cardinalis) (1200-1263)
61
31.Felipe de Harveng (1100-1183)
62
32.Nicolás de Lyra (1270-1340)
63
33.Guillermo de Ockham (1285-1347)
65
34.Jhon Wyclif (1330-1384)
65
35.Antonino de Florencia (1389-1459)
66
36.Alonso Fernando de Madrigal (1410-1455)
66
37.Dionisio Cartujano (1402-1471)
67
38.Thomas Netter de Walden (1375-1430)
68
39.Jean Driedo de Lovaina (¿-1537)
69
40.Johann Wild (1497-1554)
69
41.Jacobus Faber Stapulensis (1455-1536)
70



Unidad 3: Temas de consideración (paginas 65-121)


01. Preferencia por el canon hebreo desde antes y después de Jerónimo.
71
02. ¿Jesús y sus apóstolos citaron los libros apócrifos?
72
03.Versiones de la biblia antes y en la reforma que rechazaba los libros apócrifos
75
04.La falsedad del concilio de Jamnia
79
05. La falsedad del canon de Alejandría.
81
06. Rollos del mar muerto.
85
07. Los Esenios.
85
08. Periodo intertestamentario.
86
09. Concilios locales y ecuménicos.
88
10. Canon bíblico de los concilios Hipona, Cartago y Trento y el libro de Esdras.
93
11. Sigue la oposición.
107
12.Canon bíblico de las biblias ortodoxas
116
13.Teólogos latinos que aceptaron los apócrifos
120



Conclusión página 122
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Mi hermano Charles Fuentes ha escrito un excelente libro para los evangélicos de habla hispana, muy importante y que hacía falta, la confrontación y refutación directa de los argumentos y alegatos de los apologistas católico romanos de América Latina sobre el Canon del Antiguo Testamento, también refuta a aquellos apologistas católico romanos de EE.UU que promueven argumentos que más tarde son adoptados por apologistas católico romanos latinos, hay muchos libros en español que nos hablan sobre el Canon del Antiguo Testamento y como se formó, sin embargo, aunque refutan ciertos argumentos católico romanos de pasada, son tratamientos generales sobre el tema, aquí tenemos una exposición y refutación directa y específica, punto por punto de lo que enseñan los apologistas católico romanos con respecto al canon del AT y el por qué sus argumentos son engañosos y descontextualizados. Este libro de mi hermano Charles Fuentes sobre el Canon del  AT y publicado en español está muy documentado, y es de mucha ayuda, instrucción, veracidad y precisión bíblica e histórica sobre el tema, este libro es tan amplio, e importante,que es comparable en su calidad como lo sería  en el idioma inglés el libro de William Webster “The Old Testament Canon and theApocrypha”. Charles Fuentes documenta profundamente y nos muestra con fuentes bíblicas, históricas, evangélicas, católicas y ortodoxas, ¿cuál es el verdadero canon del AT?, incluyendo también lo que dicen los llamados “Padres de la Iglesia” “padres apostólicos” “apologistas griegos”, “concilios”, “versiones de la Biblia” y más. Desmantela  también el popular, pero  erróneo “Concilio de Jamnia”. Aquellos evangélicos, católicos, ortodoxos y “buscadores de la verdad” que quieran conocer de primera mano y de la manera bíblica, patrística, histórica, correcta  y detallada, ¿cuál es el canon correcto del AT? deben leer este libro, sus argumentos no son para nada someros, partidistas, ni falsos. Contrario a aquellos libros y artículos católico romanos que reescriben la historia y hacen una distorsión de las fuentes bíblicas, históricas y patrísticas. Una mina de información correcta este libro sobre el canon del AT por parte de mi estimado hermano y amigo Charles Fuentes, lo recomiendo ampliamente, así como su labor en general de apologista.

(Edgar Treviño, Apologista evangelico, México, Mayo de 2019.)


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